La auto-foto de la joven debutante surcoreana Lee Eun-ju con
la veterana norcoreana Hong Un-jong, oro en Pekín 2008, tomada el pasado
domingo en el descanso de unos entrenamientos ha dado la vuelta al mundo. Los
contactos de estos días entre deportistas de ambos países, que contrastan con
las amenazas que intercambian sus gobiernos prácticamente a diario, no son algo
nuevo aunque no dejan de causar revuelo.
QuéPasaColima.- Un selfi viral de dos gimnastas de Corea del Norte y del Sur
en los Juegos de Río simboliza los numerosos contactos entre deportistas de
ambos países que han decidido anteponer el espíritu olímpico a los
enfrentamientos entre sus gobiernos.
La auto-foto
de la joven debutante surcoreana Lee Eun-ju con la veterana norcoreana Hong
Un-jong, oro en Pekín 2008, tomada el pasado domingo en el descanso de unos
entrenamientos ha dado la vuelta al mundo.
El éxito de la
foto ha conseguido desviar los objetivos de las miles de cámaras que cubren los
Juegos a cualquier intercambio de palabras, detalles o experiencias entre
atletas de ambas Coreas.
Desde Río han
llegado emotivas escenas, como una en la que dos tiradoras de Norte y Sur
comparten un pedazo de pan durante un receso, u otra en la que integrantes de
ambos equipos de halterofilia comparten unas risas tras el entrenamiento.
En otra imagen
aún más inusual, levantadores de pesas de Corea del Norte se acercan a la sala
de promoción de la firma surcoreana Samsung para observar a sus rivales del
otro lado de la frontera usando las gafas de realidad virtual de última
generación.
Algunos medios
surcoreanos han destacado que en estos Juegos Olímpicos el ambiente es
especialmente laxo, sobre todo en lo que concierne al equipo norcoreano.
“Llama la
atención la actitud más suave y relajada de la delegación de Corea del Norte
hacia los atletas del Sur en Río, en comparación con las formas más tensas y
reservadas que mostraron en los anteriores Juegos” de Londres 2012, evaluó el
diario Joongang en un editorial.
En todo caso,
los contactos de estos días entre deportistas de ambos países, que contrastan
con las amenazas que intercambian sus gobiernos prácticamente a diario, no son
algo nuevo.
“Este tipo de
encuentros casuales ya se han dado con anterioridad en otras competiciones
deportivas internacionales”, explica a Efe una representante del Ministerio de
Unificación de Seúl.
Las dos Coreas
llevan más de seis décadas en situación de enfrentamiento técnico y sus leyes
de seguridad restringen al máximo los contactos entre ciudadanos de ambos
lados, hasta el punto de que un diálogo no reportado a las autoridades o sin
autorización previa puede conllevar desde multas hasta cárcel en el Sur.
Pero hay una
excepción: los eventos deportivos internacionales, en los que los deportistas
surcoreanos “no están sujetos a ningún tipo de control” a la hora de
comunicarse con sus rivales del Norte, según la representante de Unificación,
siempre que se trate de interacciones casuales en el marco de la competición.
Sí están
obligados a informar a las autoridades de Seúl los altos representantes de la
delegación surcoreana que hayan mantenido conversaciones sobre temas sensibles
con sus homólogos del país vecino, e incluso atletas si han hablado de temas
sensibles con norcoreanos fuera de las instalaciones deportivas.
Corea del
Norte no ha hecho pública su postura al respecto, aunque es sabido que fuera de
las competiciones somete a un estricto control a sus ciudadanos, a los que les
está vetado salir del país o relacionarse libremente con extranjeros.
Los atletas de
ambas Coreas compiten en los Juegos de Río con el objetivo de repetir los
éxitos de Londres 2012, en los que el Sur quedó en quinto puesto con 13 oros, 8
platas y 7 bronces y el Norte en vigésimo con 4 oros y dos bronces.
El equipo
surcoreano, fuerte en artes marciales, esgrima y tiro con arco, ya se ha
asegurado en Brasil tres preseas doradas, mientras Corea del Norte, cuyas
especialidades son la halterofilia y el judo, de momento, ha conseguido dos
platas.







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